Bienvenidas a la Escuela de Masaje Tántrico de Cachemira
Hace 16 años comenzamos este camino movidos por una misma certeza: el tacto consciente es una vía de transformación profunda.
Desde entonces, la Escuela de Masaje Tántrico de Cachemira se ha consolidado como un espacio de formación y experiencia viva, dedicado al arte del contacto, la presencia y la meditación a través del cuerpo.
Nuestra propuesta se dirige tanto a quienes desean formarse como facilitadores, integrando la sabiduría del masaje tántrico como herramienta terapéutica y espiritual, como a quienes buscan recibir sesiones individuales y reencontrarse con su propia sensibilidad, respiración y energía vital.
En cada encuentro cultivamos una pedagogía del sentir: un modo de aprender desde la escucha, la confianza y la conexión genuina con la vida.
Aquí, la práctica se vuelve un puente hacia la conciencia; el cuerpo, un templo; y el contacto, una oración silenciosa que nos recuerda quiénes somos.
Más que una técnica, el Masaje Tántrico de Cachemira es un camino.
Una vía para volver al presente, abrir el corazón y permitir que la energía circule libremente, restaurando la armonía entre cuerpo, emoción y espíritu.
Te damos la bienvenida a esta escuela, a su comunidad y a su experiencia acumulada a lo largo de más de una década de exploración, enseñanza y acompañamiento.
Que cada toque, cada respiración y cada mirada sean parte de este viaje de regreso a la vida.
Las Puertas están Abiertas! Te esperamos.
Sobre el Masaje:
El Masaje Tantrico de Cachemira, es esencialmente una forma de conectar con el cuerpo a través de un contacto sensible, amoroso, profundo y erógeno. Se realiza con aceite tibio, en un futon sobre el piso. Donde se recomiendo la desnudez de quien recibe la sesión. La duración aproximada dependiendo de la fase de exploración ronda entre los 75 y 90 minutos para el masaje, más un tiempo adicional para la recuperación del mismo y la charla posterior.
Actualmente el Masaje Tantrico de Cachemira se convirtió en una de las experiencias que más ayuda a los seres humanos en la búsqueda de una mejor conexión con el placer, con el autoplacer y con la posibilidad de compartirlo como complemento a un proceso terapéutico. Esto sucede debido a que transitamos un momento social histórico donde la sexualidad se nos ha ligado de una manera pornográfica, bestial y poco conectado con la sensibilidad y las emociones; lo que ha hecho que incluso nos desconectemos de la misma y perdamos interés, por no saber cómo encontrar el verdadero reconocimiento del deseo y la forma de expresarlo.
El desafío en este momento es poder reconocernos, explorarnos, y para eso necesitamos un espacio de cuidado y de contención.
Maximiliano Garcia, Director y Fundador.
Conoce a nuestro equipo!